domingo, 16 de diciembre de 2012

La Navidad de Dalí

Desde 1958 y durante 19 años, Salvador Dalí diseñó una postal de Navidad, con un dibujo y una felicitación manuscrita por encargo de la empresa Hoescht, que las enviaba a los médicos y farmacéuticos de toda España.

Se trataba de representaciones de la Navidad según la particular visión del genio de Cadaqués. En las postales no hay ninguna imagen del belén católico, sino que se apuesta por el árbol navideño, más tradicional en Centroeuropa y Estados Unidos.

Árboles con ramas que se transforman en alas, troncos en forma de Don Quijote, ramas de coral rojo saliendo de un caracol, referencias a la llegada del hombre a la luna, la revuelta de Mayo del 68 o el primer trasplante de corazón .
Todo un universo daliniano en forma de felicitación navideña.

Y textos surrealistas como "las llamas de la alquimia funden el plomo de la pintura, de donde surge la primera postal navideña astronáutica, el árbol de Navidad del que se alza sobre las cumbres de las torres ideales".

En alguna ocasión, la empresa Hoechst (en la actualidad Sanofi Aventis) consideró poca apropiada la felicitación por tener un texto irreverente o un dibujo provocador (como la postal de una mujer de la que se iban abriendo cajones), pero nadie se atrevió nunca a decirle nada al artista.
 

Tradicional o Surrealista, mediante dibujo o texto, personalizada o no, también felicitar la Navidad puede ser una obra de arte.
Los mejores deseos para estas fechas navideñas y que en el nuevo año tengamos éxito en todas nuestras iniciativas

                                     FELIZ NAVIDAD PARA TODOS

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Toulouse y el Oro Azul

Durante la Edad Media se extendió el mito de la existencia de un territorio donde la vida transcurría tranquila y agradable y en el que sus habitantes no necesitaban trabajar para ser inmensamente ricos. Era el “País de la Cucaña”, o, en su original francés, “Pays de la Cocagne”.

Posteriormente, durante la conquista de América, Francisco Pizarro descubrió la ciudad de Jauja, en la que los Incas guardaban su extraordinario tesoro, con lo que la expresión “País de Jauja” sustituyó a la de “País de la Cucaña”.

Pero el Pays de la Cocagne no era un lugar imaginario. En la región francesa de los Midi-Pyrinées, el triángulo delimitado por las ciudades de Toulouse, Albi, y Carcassonne  fue el área de cultivo de una pequeña planta de flores amarillas llamada pastel (Isatis tinctoria). De esta hierba se obtenía el pigmento del color azul pastel (Bleu Pastel), un azul indeleble muy apreciado en toda Europa, lo que proporcionó fortuna a los agricultores de la zona.

El nombre Pays de Cocagne viene de unas bolas conocidas como "cocagnes" que se formaban tras machacar y secar las hojas de pastel. Estas bolas tenían su razón de ser en la necesidad de ser transportadas de un modo sencillo, con lo que su tamaño, semejante al de una pelota de golf, era perfecto para el almacenamiento y transporte. De las Cocagnes se extraía un color azul base, a partir del cual se podían obtener hasta cinco tonos (desde el azul pastel, muy claro, hasta el azul infierno, muy oscuro). Y cuanto más secas estaban las bolas, más valor se obtenía, de ahí la idea de que en Toulouse los mercaderes se enriquecían mientras dormían.

El proceso de obtención del pigmento era tremendamente lento. Desde la siembra hasta la extracción del tinte pasaban años. Todo comenzaba con la recolección de las hojas a mano a primera hora de la mañana, cuando el rocío se había evaporado. Tras lavarlas y secarlas al sol, se trituraban y se dejaban fermentar durante semanas. Posteriormente se formaban las bolas a mano y se dejaban secar durante meses, hasta que reducían su tamaño a la mitad. El siguiente paso consistía en triturar las bolas hasta obtener un polvo fino que se empapaba con agua y orina (para que el amoniaco fijara el color) y se dejaba fermentar varias semanas más. Volvían a formarse las bolas y de nuevo se dejaban secar otros cuantos meses. Para obtener un kilo de pigmento se necesitaban quinientos kilos de hojas.

Entre 1460 y 1560 Toulouse se convirtió en una de las ciudades más ricas de Europa, desde cuyo puerto se distribuían cargamentos de este producto a todo el mundo conocido y en la que los adinerados mercaderes construyeron fastuosos palacetes (que aún se conservan)

Pero con el tiempo llegó de las colonias una nueva planta, el Índigo de Oriente, de la que también se obtenía el color azul pero permitía lograr más tonalidades. Además era más barato y fácil de obtener su tinte. Con la nueva planta llegó también el declive del pastel.


Actualmente el Bleu Pastel sólo es un recuerdo de su esplendoroso pasado. El colorante que fue el orgullo del suroeste francés sigue presente en Toulouse en forma de pintura acrílica, tintes textiles y en productos cosméticos (aceites corporales, jabones,…)

Esta es la historia de un color y de la prosperidad que proporcionó a una ciudad, a la que hizo rica, tiñéndola de azul, de azul pastel.


domingo, 14 de octubre de 2012

Add Insult to Injury

Ya hemos hablado de restauraciones fallidas, intervenciones dudosas y de errores fatales pero hay otra forma de destrozar una obra de arte que resulta difícil de calificar: El "Add Insult to Injury" (“añadir sal a la herida”) de los polémicos hermanos Chapman.

Son famosos por llevar al extremo el apropiacionismo, movimiento artístico que consiste en apropiarse de obras de arte y crear con ellas otras obras nuevas. Lo habitual es realizar collages (como algunas obras de George Braque) o hacer versiones de obras conocidas (Andy Warhol fue un maestro). Pero los Chapman han ido más allá. En 2003 pintaron encima de 83 grabados originales de Goya de la serie “Los horrores de la guerra”.

 

Los expertos se horrorizaron al conocer que los "niños malos" del arte inglés, los hermanos Jake y Dinos Chapman habían decidido repintar literalmente a Goya y habían retocado con máscaras y caricaturas los 83 grabados originales que habían adquirido en una subasta.

“In terms of art history, in any terms, this is a treasure - and they have vandalised it” (En términos de historia del arte, en cualquier término, se trata de un tesoro - y lo han destrozado) escribió Jonathan Jones en un extenso artículo en el Guardian que tituló “Mira lo que hemos hecho”. Http://www.guardian.co.uk/culture/2003/mar/31/artsfeatures.turnerprize2003

En 2008 hicieron lo mismo sobre 13 acuarelas de Hitler que compraron de forma anónima a coleccionistas de todo el mundo por 226.550 dólares. Tras pintar arcoíris sobre ellas, las expusieron en Londres bajo el título "Si Hitler hubiese sido hippie, qué felices seríamos todos".


Lo curioso es que tras la “transformación”, las obras resultantes fueron tasadas en 1,4 millones de dólares. Un buen negocio, sin duda.



domingo, 16 de septiembre de 2012

Restauras o destrozas

Desde hace semanas todo el mundo habla del desgraciado incidente del “Eccehomo” de Borja, desfigurado por una mujer de 80 años que pretendía restaurarlo. Esta historia ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en la gran noticia del verano.

Ecce Homo de Borja

No vamos a contribuir a inflar más el globo de este despropósito, pero quizás sería interesante recordar otras “restauraciones” que pasarán a la historia por su desastroso resultado.

Una de las más sonadas tuvo lugar en 1996 en el Museo del Prado, con la restauración del cuadro de El Greco “El caballero de la mano en el pecho”.

Antes y después de la restauración

En esta ocasión el restaurador eliminó la firma del autor en griego porque supuso que era falsa ya que tenía faltas de ortografía ("hacia 1580, El Greco nunca firma con mayúsculas. La letra es además torpe (...) y tiene faltas de ortografía"). Además se eliminó el fondo negro en lo que algunos expertos consideraron una limpieza excesiva y precipitada.


Otra obra que ha sufrido “restauraciones” más que dudosas a lo largo del tiempo es “La Imposición de la casulla a San Ildefonso”, cuadro pintado por Velázquez hacia 1623. Esta obra presenta un estado lamentable y, por ejemplo, se observa que las manos en actitud orante del santo prácticamente han desaparecido por varias restauraciones fallidas.

El cuadro de Velázquez en su estado actual

Otras veces la intervención sobre una obra no obedece a criterios artísticos sino particulares como cuando el primer ministro italiano Silvio Berlusconi ordenó restaurar las esculturas de Venus y Marte de Miguel Ángel, instalando la mano de la diosa del amor y el pene del dios de la guerra, porque le ponía nervioso ver la escultura mutilada.

Antes y después de Venus y Marte

Y finalmente los equívocos que provoca el arte moderno. En 1986, en la Academia de las Artes de Düsseldorf, una señora de la limpieza eliminó del techo la ya famosa "Mancha de grasa" de Joseph Beuys (1921-1986), pensando que era eso, una mancha.
Y también en Düsseldorf, en 2011, otra limpiadora dejó como una patena la obra "Wenn es anfängt durch die Decke zu tropen" (Cuando empieza a gotear desde el techo) del artista alemán Martin Kippenberger (1953-1997), una estructura a base de tablas de madera clavadas entre sí, formando algo similar a un  andamio, con diversos letreros. En la base de la estructura, sobre el suelo, un recipiente de albañil de goma con estudiados restos de yeso, igual que en el suelo a su alrededor. La eficiente señora limpió con esmero la obra dejándola inmaculada. La obra estaba valorada en 800.000,00 euros
 
La obra inmaculada tras la intervención de la eficiente limpiadora

viernes, 31 de agosto de 2012

La sangre de Amy sólo vale 43.000 euros



Si a Jackson Pollock se le conoce como el creador del “dropping”, técnica pictórica consistente en perforar los botes de pintura para que gotee sobre el lienzo, a Pete Doherty, se le conocerá por inventar la técnica de la “salpicadura arterial”.

Consiste, según explicó el artista, en utilizar su propia sangre, bien rociando el lienzo con ella tras extraerla con una jeringuilla, o bien en hacerse un corte en un dedo y dibujar con él.

El cantante de The Libertines y ex pareja de Kate Moss, “pintó”, junto a la fallecida Amy Winehouse, el cuadro titulado Ladylike, con esta innovadora técnica.

 
 


La sangre de ambos autores, junto a otros fluidos, se mezclan en un cuadro que según The Cob Gallery, la galería londinense que lo subastó “se trata de una pieza única donde queda plasmada una de las relaciones creativas y artísticas más importantes de toda una generación”. Los dos cantantes compartían, aparte de adicciones a diversas drogas, una buena amistad que acabó repentinamente con la muerte de Winehouse a los 27 años por una intoxicación etílica.

El cuadro se vendió el pasado mes de mayo por 35.000 libras (43.000 euros); lejos de los cien mil euros de la tasación de los expertos.
La noticia parece una broma, pero, por desgracia no lo es. Un nuevo ejemplo del sinsentido del mercado del arte.

sábado, 7 de julio de 2012

Los primeros pasos de un genio

Sobre Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 25 de octubre de 1881 - Mougins, Francia; 8 de abril de 1973) se ha dicho y escrito todo lo imaginable. Considerado uno de los mayores artistas del siglo XX, fue el impulsor de algunos de los principales movimientos artísticos de su tiempo. 

Autor de más de dos mil cuadros, presentes en museos de todo el mundo, destacó también en otras disciplinas artísticas como el dibujo, el grabado, la ilustración de libros, la escultura, la cerámica y el diseño de vestuario para montajes teatrales.

Pero cómo empezó todo? Cúales fueron los primeros trazos del genio? Resulta muy curioso contemplar ahora el primer cuadro conocido del joven Pablo. En 1889, a los ocho años, pintó El pequeño picador, su primera pintura al óleo, un hombre montando a caballo en una corrida de toros.



"Yo no he hecho nunca dibujos de niño. Jamás, Ni siquiera cuando era pequeño. Recuerdo uno de mis primeros dibujos. Tendría quizás seis años o menos. En casa de mi padre había en el pasillo un Hércules con su clava. Pues bien, me metí en el pasillo y dibujé a Hércules. Pero aquello no fue un dibujo de un niño. Fue un verdadero dibujo que representaba a Hércules con su clava."


En 1895 ingresó en Escuela de Bellas Artes de Barcelona y ese año realizó su primera gran pintura: La Primera Comunión, con un retrato de su padre, madre y hermana menor de rodillas ante un altar


Y En 1897 presentó el lienzo Ciencia y caridad (Museo Picasso, Barcelona) en la Exposición General de Bellas Artes de Madrid, recibiendo una mención de honor.


Sólo tenía 16 años.

lunes, 28 de mayo de 2012

La pintura rupestre firmada

En 2005, en el Museo Británico de Londres, estuvo expuesta durante días una piedra, de 25 por 15 cm, en la que había dibujada una escena cotidiana de la prehistoria: un hombre en busca de comida. En el panel explicativo que estaba junto a la piedra, se especificaba que el nombre de la obra era “Early Man” y su autor Banksymus Maximus.
Observando la obra surge la sorpresa, el hombre va en busca de comida en un carro de supermercado!!!.
En realidad Banksymus Maximus, es el prolífico y misterioso graffitero Banksy.

Nadie conoce la verdadera identidad de este admirado, criticado y cotizado artista. Durante años se dedicó a entrar en diferentes museos del mundo (disfrazado con barbas postizas, pelucas, sombreros, gafas,…) para colgar obras suyas. Su intención era el puro divertimento, y de paso, denunciar la falta de control en la mayoría de museos del mundo.

El caso de la piedra colgada en el Museo Británico es el más llamativo, ya que pasaron los días y nadie advirtió la broma (ni los miles de visitantes del museos, ni los propios empleados), por los que el propio Banksy tuvo que descubrir el engaño. Desde su página web convocó un concurso en el que ofrecía un premio al que localizara la piedra y se hiciera una foto con ella. El premio: un carrito de la compra.
Una vez descubierta, la pieza se exhibió en el Outside Institute formando parte de una muestra de la obra de Banksy. Junto a la piedra un rótulo decía: Pieza cedida por el Museo Británico.

martes, 24 de abril de 2012

Cuadrados mágicos

Uno de los elementos esotéricos más desconocidos y a la vez más inquietantes son los cuadrados mágicos. Conocidos desde la antigüedad, pretenden invocar mediante números a los espíritus. La evolución del lenguaje y la diversidad de idiomas dificultaban divulgar la correcta pronunciación de las invocaciones. Para superar este problema se busca un sistema universal y transmisible con facilidad: los cuadrados mágicos.  
Por un lado se considera que cada ángel y demonio está en sintonía en función de los números utilizados. Por otro las líneas marcan el orden correcto de los valores, lo que equivale a llamar al espíritu por su nombre.

Utilizados en amuletos y talismanes, podemos encontrarlos también en el arte.

Se considera que el primer cuadrado mágico utilizado en el arte europeo lo talló Alberto Durero en su obra Melancolía. En el cuadrado se obtiene la constante mágica 34 en filas, columnas, diagonales principales, y en los cuatro subcuadrados en los que se puede dividir. Sumando los números de las esquinas, los cuatro números centrales, los dos números centrales de las filas (o columnas)… obtenemos siempre 34 (el número asociado a Saturno, el planeta melancólico). Y las dos cifras centrales de la última fila son el año de ejecución de la obra 1514.

Otro de los más impactantes cuadrados mágicos se haya en la Fachada de la Pasión del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia en Barcelona, diseñada por el escultor Josep María Subirachs.


En este caso la constante mágica es 33, la edad de la muerte de Jesucristo. Pero para seguir con el misterio de los cuadrados mágicos, hay quien atribuye la elección de este número a la supuesta condición de masón de Antoni Gaudí (33 son los grados de la Masonería).

miércoles, 4 de abril de 2012

El cuadro descolgado

La Lechera (De Melkmeid) es una obra pintada en 1961 por Johannes Vermeer, (Delft, Paises Bajos, 1632-1675) que puede contemplarse en el Rijksmuseum de Amsterdam y es uno de los cuadros más famosos de su autor.

Se trata de un óleo de reducidas dimensiones (44,5x41 cm) en el que se representa la figura de una mujer vertiendo leche de una jarra en un recipiente de barro que descansa sobre una mesa. En la escena podemos observar una cesta de mimbre, varios pedazos de pan y una jarra azulada. Es un bodegón con un nivel de detalle espectacular. Los objetos constituyen, como en otras obras de Vermeer una magnífica naturaleza muerta en la que el pintor demuestra su exquisita técnica para obtener resultados vivos. Podemos fijarnos en la utilización del color amarillo y sobretodo del azul (utiliza pigmentos de lapislázuli en lugar de azurita) lo que le otorga a la obra un resultado más limpio.

Pero este cuadro tiene una curiosidad. En la pared, sobre el hombro derecho de la lechera podemos ver un clavo sin nada colgado. Un clavo sin más.



Por supuesto la presencia de ese clavo no es casualidad. Un reciente análisis mediante Rayos X ha revelado la presencia de un cuadro colgado en la primera versión de la obra. El cuadro desapareció en la versión definitiva pero el artista dejó el clavo como si en lugar de borrarlo lo hubiera descolgado.

Esta clase de detalles hacen de Johannes Vermeer un pintor excepcional.

viernes, 9 de marzo de 2012

Baselitz y los cuadros invertidos

Georg Kern, conocido como Georg Baselitz (Deutschbaselitz (Alemania), 1938), alcanzó la fama a finales de los 60 al realizar cuadros en los que las personas y los paisajes están cabeza abajo. Su obra está considerada como figurativa pero agresiva con el espectador. La colocación boca abajo fuerza a quien observa sus cuadros a verlos como una abstracción en lugar de una representación de la realidad. Como pintor del siglo XX, y a diferencia de otros artistas alemanes, Baselitz pinta con un marcado rechazo al pasado y una obsesión con romper con la tradición. De ahí su estilo semifigurativo-abstracto con el que elimina el problema de la diferencia entre belleza y fealdad.
El origen de todo lo encontramos en 1969 cuando pintó Der Wald auf dem Kopf (El bosque sobre la cabeza). "El objeto no expresa nada. La pintura es autónoma. Me dije: si es así, ¿qué ha sido el objeto en la historia de la pintura? ¿Por qué respetar la jerarquía del cielo arriba y la tierra abajo? Así decidí pintar al revés. Era la mejor forma de liberar la representación del contenido, el presente del pasado".

Der Wald auf dem Kopf (1969)
A partir de ese momento Baselitz se dedica a la creación de un universo invertido, con paisajes, interiores y figuras pintados al revés, "subvertiendo las expectativas normales de la pintura y forzando al espectador a aceptar un mundo invertido que cuestione las bases de la técnica pictórica".
Oragenesser (1982)
Podemos pensar en su obra como una trasgresión de la ortodóxia. Pero quizás no sea tan original. De hecho Henri Matisse fue un precursor sin querer. Una obra suya, “Le Bateau”, estuvo expuesto durante 47 días, en 1961, en el MoMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York), antes de que alguien notara que estaba boca abajo. Habían pasado frente al cuadro alrededor de 116.000 personas (incluidos algunos "expertos") antes de que se descubriera el error.
Le Bauteau (1953) Henri Matisse Correctamente colocado?
Y es que el arte no solo cambia en función del color del cristal con que se mira, sino también en función de si lo miras del derecho o del revés.

domingo, 12 de febrero de 2012

La obra más robada de la historia

«La adoración del cordero místico» tiene el record de ser la obra más robada de la historia, trece veces,  pero es que además, este  retablo de 1432 fue censurado, quemado, falsificado y codiciado por Napoleón  y Hitler, entre otros.

Todo un cúmulo de desgracias que han forjado una leyenda alrededor de esta magistral obra del pintor flamenco Jan van Eyck, como recoge en un libro Noah Charney.
Autor del best seller «El ladrón de arte» y uno de los mayores conocedores del mundo artístico tanto desde su faceta de escritor como desde la de asesor en los mejores museos del mundo o cuerpos de policía como el FBI o Scotland Yard, Charney explica en su libro «Los ladrones del cordero místico» (Editorial Ariel) como el cuadro de Van Eyck fue censurado por las autoridades, vendido en el mercado negro,  falsificado, sufrió quemaduras y amputaciones,  perseguido por Napoleón y por Hitler y fue tres veces botín de guerra.

La Adoración del Cordero Místico consta de 24 paneles pintados al óleo comenzado por los hermanos Hubert y concluido en 1432 por Jan van Eyck. Iba destinado al altar mayor de la Catedral de San Bavón de Gante. En los paneles superiores se muestra a Dios flanqueado por La Virgen María y San Juan junto a un coro de ángeles. En los extremos se representa a Adán y Eva. En las tablas inferiores se representa la Adoración del Cordero.
Con los póstigos cerrados podemos a las sibilas de Eritrea y Cumas y a los profetas Zacarías y Miqueas. La Virgen María y el arcángel Gabriel estan a los lados de una ventana y un nicho. En la parte inferior se representan a Joos Vijdt (rico comerciante de la época) y a su mujer, a los lados de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista.
El valor artístico de la obra radica, según los expertos, en la originalidad de la representación de la escena y en el uso de la perspectiva, y en que es la obra de mayor tamaño de la escuela flamenca.

El cuadro tuvo una vida tranquila durante su primer siglo de vida hasta tuvo que ser descolgado del altar para ocultarlo de los calvinistas que pretendían quemarlo en público para dar ejemplo. A partir de ese momento comienzan las desdichas de la obra, que fue repetidamente robada. Napoleón se enamoró del retablo  y lo amputó para llevarse las cuatro tablas centrales a París. Tres siglos tardó en volver a estar completa la obra ya que las alas se habían robado y vendido a diversos coleccionistas. Pero no acabó ahí la historia. El retablo se escondió en una mina de sal (lo que dañó la pintura) para evitar que  Hitler se adueñara de ella.

Algunos expertos que han estudiado la obra afirman que uno de los muchos paneles que se robaron no fue recuperado y fue sustituido por una copia. Sea como sea, esperemos que el retablo descanse por fin en paz.
El retablo abierto

El retablo cerrado

sábado, 7 de enero de 2012

El increíble auténtico negocio del robo de la Gioconda

París, 22 de agosto de 1911. Los guardas del Museo del Louvre descubren horrorizados que la Gioconda de Da Vinci ha sido robada. La policía francesa realizó una infructuosa investigación durante años. Llegaron incluso a detener al poeta Guillaume Apollinaire y al joven pintor español, Pablo Picasso, que acabaron confesando el robo de tres estatuillas del Museo en 1907 pero negaron su implicación en el robo de la Mona Lisa. 

En diciembre de 1913 se recuperó el cuadro y se detuvo al ladrón, Vicenzo Perugia, un carpintero italiano que realizaba unas reformas en el Louvre, y que siempre tuvo la obra en su poder.

Perugia explicó que a principios de agosto de 1911 el estafador argentino Eduado de Valfierno contactó con él para ofrecerle un gran negocio: Robar la Gioconda a cambio de una suculenta cantidad de dinero. Además le prometió que la obra de Da Vinci volvería a Italia, donde debería estar. El domingo 20 de agosto Perugia se ocultó en un pequeño almacén de mantenimiento. A las 8 de la mañana del día siguiente descolgó el cuadro y oculto bajo una gabardina lo sacó del Museo. 

Perugia esperó durante dos años la llamada de Valfierno pero ésta nunca se produjo. Finalmente ofreció el cuadro a un anticuario florentino, Alfredo Geri, que tras verificar que era auténtico, avisó a la Policía. Perugia fue detenido y la Gioconda expuesta en la Galleria degli Uffizi hasta que se trasladó de nuevo al Louvre el 4 de enero de 1914.

Pero, ¿qué ocurrió con Valfierno? ¿Para qué encargó el robo y luego no recogió el cuadro? 

Previamente a concretar el robo con Perugia, el argentino había encargado a un excepcional falsificador francés, Yves Chaudon, que pintara seis copias exactas del cuadro, usando pigmentos, procedimientos y tablas de roble como soporte. El engaño era perfecto: una vez que se conociera el robo, seis coleccionistas millonarios norteamericanos pagarían por las seis réplicas creyendo que compraban el original. Y así ocurrió. Se estima que la estafa le reportó unos 60 millones de dólares de la época.

En 1931, De Valfierno, en su lecho de muerte le confesó a un periodista estadounidense la verdad sobre el robo y las falsificaciones. Desde entonces hay quien duda de que el cuadro que podemos contemplar en el Louvre sea el original porque bien podría ser una de las seis copias exactas.


Reconstrucción del robo de La Gioconda