Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de noviembre de 2011

Los seis dedos de San Sixto

Observando con detenimiento algunas obras del Renacimiento Italiano podemos encontrar ciertas curiosidades nacidas del simbolismo que en muchas ocasiones el pintor quería manifestar.
Una de esas curiosidades se encuenta en la obra de Rafael de Sanzio (Urbino, 1483 - Roma, 1520), también conocido como Rafael de Urbino o, simplemente, como Rafael, y consiste en el hecho de que algunas de las figuras representadas en sus cuadros tienen seis dedos.

Una de estas obras es “La Madonna de San Sixto”, pintada en 1516. El pintor dibujó seis dedos en la mano derecha del Papa Sixto IV, que acompaña a Santa Bárbara, a la Virgen María y al niño Jesús, junto a una pareja de querubines.
El motivo de la anomalía no es que el Papa tuviera realmente seis dedos, ni que Rafael se equivocara al contar, sino en el simbolismo que el número seis tenía en el siglo XVI: representaba la capacidad de tener un sexto sentido o la capacidad para interpretar sueños proféticos. En este caso está claro el valor simbólico, porque ademas de los seis dedos, en el cuadro hay seis figuras y Sixto significa seis en latín.



Los seis dedos no son un hecho aislado, ya que Rafael lo volvió a repetir en el cuadro “Los desposorios de la Virgen”, donde pintó también seis dedos en el pie izquierdo de San José.


domingo, 5 de junio de 2011

NAPOLEON, EL CABALLO PINTOR

El pasado 26 de mayo, en la sala de exposiciones Mutt (C/Comerç, 15) se inauguró una “curiosa” exposición de cuadros titulada “Abstracción en el establo”. Curiosa no por los cuadros sino por el artista: Napoleón, un caballo frisón holandés de pura raza. Se trata de una muestra de obras pictóricas realizadas conjuntamente por el artista Sergio Caballero y el citado frisón negro de cuatro años. La parte humana de las obras se limita al fondo de los cuadros: fotos de Oporto y retratos de monos. Sobre ese fondo fotográfico el caballo deja ir su creatividad y un pincel mojado con fuertes trazos. Un estilo definido por Sergio Caballero como “expresionismo abstracto o arte conceptual”.

Al margen de la anécdota, deberíamos reabrir el debate del valor del arte, de quien marca el ritmo, de quien decide la calidad de una obra, y bajo qué criterios. Los cuadros de Napoleón & Caballero tienen un precio que está entre los 3.600 y los 6.000 euros. El día de la inauguración se vendieron dos.


viernes, 15 de abril de 2011

EL ARTE DE COMER

¿La cocina es arte? Hasta el dia 26 de junio puede visitarse en la Sala de exposiciones de La Pedrera (Passeig de Gràcia, 92) la muestra El Arte del Comer: De la naturaleza muerta a Ferran Adrià.
A través de 130 obras queda demostrado que la comida ha servido de inspiración para un buen número de artistas a lo largo de la historia. Desde los bodegones barrocos (con la gran opulencia de los pintores flamencos) a las vanguardias (con un punto de crítica social).














La muestra nos lleva de la pintura al audiovisual pasando por la fotografía. Desde lo escatologico (La "Mierda de artista nº 68" de Piero Manzoni), lo provocador ("El invitado" de Joan Brossa), lo sorprendente (el sillón hecho de trozos de carne, de Jana Sterbak) al arte humorístico ("Love letter # 7, de Wim Delvoye)


Mierda de artista nº 68


El convidat


Sillón de carne


Love letter

La exposición acaba con Ferran Adrià de protagonista, y su participación en Documenta 2007, y con las fotografias de los platos del Bulli hechas por Francesc Guillamet.



¿La cocina es arte? La exposición de la Pedrera no resuelve esta duda pero demuestra que la cocina ha sido y serà fuente de inspiración para el arte.


sábado, 19 de marzo de 2011

¿Cuánto vale una obra de arte?

Don Thompson, profesor de ciencias económicas, en su libro "El tiburón de los doce millones de euros" (Ed. Ariel) reflexiona sobre el mercado del arte y sobre la hipótesis de que el valor de una obra depende del marketing y de la codicia del comprador y no de su valor real.
Cuenta en su libro una anécdota que por contundente se considera casi una leyenda urbana: El crítico gastronómico del Sunday Times, Adrian Gill tenía en su poder un retrato de Stalin que había adquirido por 200 libras. Acudió a la sala Sothebys para subastarlo, pero lo rechazaron porque consideraron que carecía de valor. Entonces el crítico tuvo una idea. Fue a visitar a Damien Hirst, el artista británico más cotizado en la actualidad. Hirst es famoso por sus animales muertos colocados en tanques de formol (uno de ellos, un tiburón, se vendió por doce millones de euros. De ahí el título del libro de Thompson). Gill le propuso al artista que hiciera algo humorístico con el cuadro, como pintarle un bigote, unas gafas o algo parecido. Hirst pintó una nariz roja en el retrato y firmó la obra. Esta vez no sólo lo admitieron en Sothebys sino que incluso los críticos admiraron la fina ironía del mensaje y cómo un simple detalle ridiculizaba todo un periodo histórico de la URSS.
¿Cuánto vale una obra de arte? ¿Por qué antes no tenía valor y sólo porque un artista cotizado lo manipula se considera valioso? Quizás deberíamos reflexionar entre todos y dejar de convertir el arte en un negocio y que vuelva a ser un sentimiento que el artista quiere compartir con quien observa su obra.
Por cierto, el retrato de Stalin con la nariz roja alcanzó en la subasta los 150.000 dólares